Cumplidos sólo si somos campeones
Con esta frase arengó
Obdulio Varela a sus compañeros de la selección de Uruguay antes de enfrentarse a Brasil en el partido decisivo del Mundial 1950. Hay que recordar que en ese torneo no hubo final, sino una liguilla entre los cuatro campeones de grupo (Brasil, Uruguay, Suecia y España) A Brasil, anfitriona y máxima favorita, le bastaba un empate para conseguir su primer título mundial, pero algo falló. No contaban con la confianza ciega que el capitán uruguayo tenía en las posibilidades su equipo.
Al final Uruguay ganó 1-2 y se produjo el célebre Maracanazo, tal vez la mayor tragedia futbolística que ha vivido Brasil en toda su historia. Si me permitís que barra para casa, se podría decir que Varela tenía
más moral que el Alcoyano
Pero Varela fue mucho más que una frase. En ese mismo partido demostró que era
un tipo inteligente o pícaro, según se mire.
Un gran tipo, sí señor. A veces es bueno eso de tener más moral que el Alcoyano, por qué no.